En lo más profundo de la tierra nacen estas músicas del noroeste peninsular, y cuando llegan a la superficie comienzan su exploración, nace nuestra aventura, todas estas canciones que me acompañan desde hace ya muchos años y que van respirando en el fuelle del acordeón de Roberto Grandal y girando infinitamente en la rueda de la zanfona de Iván Costa. Ahora se suma Virxilio da Silva para explorar y diluir las fronteras entre la improvisación y la música de nuestras abuelas, entre el jazz y el folk. Buscar nuevas formas de expresión para todas esas melodías eternas como la aventura de Armstrong, Hillary o Amundsen.